En Cataluña encontramos muchas denominaciones de origen, puesto que su situación geográfica proporciona las mejores condiciones para el vino. Aunque haya una lista extensa de sitios con denominación de origen destacaremos las más importantes.
Antes de empezar, debes saber que existen muchas DO en Cataluña que, a veces, pasan por malas rachas porque se encuentran con plagas y enfermedades del viñedo, lo que provoca mejores y peores épocas para los distintos tipos de vino. Asimismo, cabe recordar que para apreciar mejor el resultado de la elaboración del vino es necesario tener cierta noción sobre qué es el mosto de la uva, de esta forma podremos experimentar mejor la experiencia que nos ofrece el vino. Además, lo que mucha gente no sabe es que hay una gran cantidad de formas de saborear todos los productos de cada Denominación de Origen, pero esto es fácil y sencillo, sólo tienes que informarte sobre el maridaje y cata de vinos.
1. Alella
Junto a Barcelona, entre el mar y la montaña, oscilando entre la modernidad y la tradición, se esconde la denominación de origen Alella, una de las más antiguas de la Península Ibérica y también una de las más pequeñas de España, con apenas 600 hectáreas de cultivo.
La uva típica de la DO Alella es la Pasa blanca, que da pie a sus característicos vinos blancos, aunque también cultivan muchas variedades para vinos rosados, tintos, espumosos o dulces.
La DO Alella tiene una tierra única en el mapa de las DO de Cataluña que proporciona a sus vinos unas características singulares definida, sobre todo, por el suelo predominante en la zona: el sablón (granito meteorizado), pero también por una doble climatología propiciada por su situación geográfica, clima mediterráneo en el lado del Maresme y clima continental en la parte del Vallès. El sablón, con gran permeabilidad y capacidad de retención de la irradiación solar, facilita la maduración de la uva, y este equilibrio de climas proporciona una combinación de vinos más suaves en la vertiente marítima y más ácidos en el interior.
El éxito y la calidad de los vinos elaborados en este lugar privilegiado junto al mar vienen de lejos. Ya en la edad media los vinos de esta región eran los preferidos de la zona, convirtiéndose más tarde en los más exportados desde Cataluña por todo el mundo.
2. Cuenca de Barberá
La comarca en la que nos situamos se encuentra rodeada de montañas y atravesada por el río Francolí. Gracias a su localización geográfica presenta un microclima mediterráneo con influencias continentales que causan una diferencia de temperatura entre el día y la noche.
Los productos provenientes de los cultivos de la Conca de Barberà suelen ser famosos por su frescura. En este caso, encontramos diferentes tipos de vino, rosados, blancos muy reputados y tintos sedosos y muy suaves. La variedad reina que han recuperado, la taladrado.
La Conca de Barberà disfruta de unas raíces históricas con mucha tradición vitivinícola. Éstas proceden de la Abadía de Poblet y la Orden de los Templarios. Sus bodegas modernistas son muy conocidas, debido a que son consideradas como las catedrales del vino, conformándose así como su patrimonio cultural.
3. Costers del Segre
Con un notable pasado histórico y un futuro muy prometedor entre las Denominaciones de Origen de Cataluña, tenemos Costers del Segre. La denominación fue constituida en 1988 para regular y velar por los excelentes vinos que se estaban elaborando en las tierras de poniente de la comunidad catalana, en la provincia de Lleida.
En Costers del Segre se convierte en una característica muy especial, ya que es una zona vitivinícola muy dispersa. El clima es bastante seco, de carácter continental, con influencias pirenaicas y climas extremos, con mínimas bajo cero y máximas que rondan los 35 grados. Dependiendo del tipo de cepa, el suelo, la elaboración y el coupage, los vinos de esta zona presentan una amplia y variada gama aromática en todos sus estilos, pero cabe destacar sus cavas, sus potentes, estructurados y equilibrados tintos y sus frescos y afrutados rosados
Su tradición vitivinícola se remonta a la época de los Iberos, pero no fue hasta la llegada de los romanos cuando se introdujo el importante cultivo de la viña en el siglo XIX. Con la crisis de la filoxera se perdieron algunas cepas ancestrales como la Garrut, la Terret Negra, la Monastell o la Mantó, pero en el siglo XX, gracias a la acción emprendedora de bodegas ejemplares como Castell del Remei o Raimat, fue clave para obtener la DO y se apostó por el potencial de la zona. .
Situada en el extremo nororiental de Cataluña, fronteriza con el Rosellón francés, en 1975 se otorgó la Denominación de Origen Empordà, también dicha inicialmente Empordà-Costa Brava.
Presenta un paisaje de contrastes con mar y montaña con clima de influencia mediterránea.
Se elaboran todo tipo de vinos, desde los vinos blancos en todos sus estilos, pasando por rosados y tintos, hasta dulces y espumosos o DO Cava. Sin embargo, la temperatura y la insolación del sitio, en la región III de la clasificación Winkler y Amerine, la convierten en una zona especialmente idónea para la elaboración de vinos dulces naturales. Su rasgo más característico es la presencia del viento del norte, la Tramuntana, que beneficia a que la viña no tenga tantos parásitos.
Aunque su inicio podría relacionarse con los griegos o romanos, la mayoría de historiadores coinciden en que la influencia de los monjes del Monasterio de Sant Pere de Roda fue fundamental para el cultivo y la elaboración en la DO Empordà. Sin embargo, la documentación más reciente hace referencia al siglo XV, donde los monjes carmelitas construyeron las bodegas del convento, comprometiéndose a elaborar el vino para el Condado de Peralada.
De las denominaciones de origen en Cataluña encontramos al Montsant como una de las más destacadas. El clima de esta zona tiene unos rasgos muy particulares, puesto que es mediterráneo y sus precipitaciones son escasas y la temperatura es bastante variable.
En cuanto a los vinos tintos es importante destacar la gran cantidad que contienen. Estos, suelen ser elaborados con cariñena, garnacha tinta y también tempranillo. En el caso de los blancos, se da preferencia a elaborarlos con garnacha blanca y macabeo. Además, se pueden encontrar otros tipos menos frecuentes como rosados y licorosos.
El Montsant es una denominación de origen muy nueva y moderna, por lo que carece de historia. Sin embargo, se encuentra totalmente activa para así crear su propia historia.
Los viñedos del Penedès se encuentran en una zona privilegiada entre el mar Mediterráneo y la montaña de Montserrat. Este lugar es tan prestigioso por ser cálido y luminoso, convirtiéndose así en un sitio con contrastes de temperatura y altitud con un tipo de suelo perfecto para la producción de productos que provienen del viñedo.
En cuanto a los vinos del Penedès, destacamos dos características muy importantes, la gran diversidad de vino y su fama por la producción de vinos blancos. Éstos en concreto son ligeros, alegres, aromáticos y con poco cuerpo.
La tradición vitivinícola de este sitio es histórica, ya que se remonta a principios del siglo XII. Sin embargo, su prestigio e importancia en la alta calidad de elaboración de vinos no llega hasta mediados del siglo siguiente. Por ello, su denominación de origen no se presenta hasta 1976.
7. Pla de Bages
Según los historiadores, la comarca del Bages ha sido siempre tierra de muchos viñedos y buen vino, por lo que destaca entre las denominaciones de origen de Cataluña la DO Pla de Bages. Se ha llegado a decir incluso que el topónimo Bages deriva del latín “Baco”, refiriéndose a Baco, el dios del vino.
El clima continental mediterráneo de interior, con bajo nivel de precipitaciones, luminosidad y acusada oscilación térmica anual entre día y noche, provoca que la zona sea óptima para el cultivo del viñedo. En toda la zona se elaboran vinos blancos, rosados y tintos en todas sus categorías, además de mistelas, vinos rancios y dulces naturales, así como espumosos tradicionales, destacando sus tintos varietales y su vino blanco de picapoll, prácticamente elaborado en todas sus bodegas.
Una de las peculiaridades del Bages son las chabolas de piedra, construcciones de piedra seca necesarias para los agricultores ante el trabajo continuado en el campo, para guardar el utillaje agrícola o para protegerse del mal tiempo. Aunque muchas de ellas fueron destruidas por el aumento territorial del cultivo, hoy todavía quedan algunos ejemplares muy bien conservados.
Sant Benet de Bages, gracias a la importancia del clero y los monjes, durante muchos años se convirtió en una de las villas más relevantes en cuanto al cultivo y desarrollo de la viticultura en la comarca. A pesar de la crisis de la filoxera, el Bages nunca dejó de ser la principal proveedora de vinos en los Pirineos y actualmente la viña y sus vinos constituyen pilares fundamentales de la economía de la comarca del Bages.
8. Priorato
Viajando por el mapa de Cataluña, por la provincia de Tarragona, nos encontramos en el Priorat. Esta denominación de origen es muy especial, por ser de las zonas más prestigiosas de Cataluña. El Priorat se presenta con una denominación de origen calificada, siendo la única en España junto a La Rioja.
Los vinos de este sitio tienen una personalidad muy singular, ya que el suelo de pizarra y el clima brusco y extremo dotan a su uva de características particulares. Su presentación elegante y original se complementa muy bien con su elevada graduación y sus complejos aromas.
Su historia remonta muy lejos, aunque su denominación fue establecida en 1954. Las primeras botellas del Priorat salieron en 1878, destinadas a la Exposición Universal de París. Desde ese momento sus vinos han ido envejeciendo y cogiendo prestigio con la prestigiosa denominación de origen calificada hasta el día de hoy.
9. Tarragona
La DO Tarragona es una de las denominaciones más antiguas y más extensas entre las Denominaciones de Origen de Cataluña.
Una característica particular de la DO Tarragona es la heterogeneidad de suelos, puesto que según la zona predominan los calcáreos y ligeros o pedregosos y con presencia de aluviones. El clima es mediterráneo con influencias continentales, óptima para producir uvas de gran calidad, perfectas para la elaboración de vinos de licor.
Aunque históricamente, en esta DO los protagonistas eran los vinos licorosos dulces, los rancios y el vino de misa, actualmente según la zona también podemos encontrar tanto corpulentos y aromáticos tintos como suaves y afrutados blancos, frescos rosados o dulces espumosos.
Los viñedos de esta región ya eran cultivados por los íberos bajo la influencia de las colonias griegas. No es casualidad que en su logotipo aparezca un ánfora como símbolo de la presencia milenaria de la vitivinicultura de este territorio.
10. Terra Alta
Lo que más llama la atención de estos vinos es la condición climática con la que se cultivan, debido a que se encuentra en el mediterráneo del interior y una gran influencia del clima continental. Por este motivo, se presentan oscilaciones térmicas muy pronunciadas, en las que podemos presenciar temperaturas tanto de 6ºC bajo cero como 38ºC.
En cuanto a los productos, vemos cómo se acentúa el adjetivo “tradicional”, puesto que nunca han perdido sus características históricas. Hablando de ello, cabe destacar que son famosos por su fuerza y su carácter. Si visitas este sitio, la Terra Alta, sentirás cómo se repite el dicho de que sus vinos tienen “cuerpo y alma”.
La Denominación de Origen de Terra Alta está dotada de ocho tipos de productos diferentes. Entre ellos vemos que hay vinos rosados, blancos, tintos, un espumoso de calidad y cuatro vinos de licor. No puedes marcharte de la Terra Alta sin haber probado su garnacha.
La Denominación de origen Cava, desde 1972, ampara la elaboración de vinos espumosos mediante el método tradicional con segunda fermentación en botella. Situando en el Penedès en una nueva era enológica, la exitosa producción de los vinos espumosos de Josep Raventós y su bodega Codorniu provocó que se relacionara por primera vez en el espumoso catalán con el concepto de “cava”.
La DO Cava se diferencia de cualquier otra Denominación de Origen convencional en un punto esencial: no se refiere a una única región en particular. Aunque el 98% de su producción procede de Cataluña, también abarca municipios de La Rioja, Zaragoza, Álava, Navarra, Requena y Almendralejo.
Al abastecer distintas áreas es difícil definir un clima o un tipo de suelo del viñedo, ya que varían según su situación geográfica, por lo que esta combinación nos ofrece una amplia gama de variedad y estilos de cavas, con aspectos desde florales a cítricos.
Creada en 2001 por el Consejo Regulador, combinando historia, tradición y modernidad, la denominación de origen Cataluña es una de las DDOO catalanas más jóvenes, pero que más vino embotella actualmente.
La DO Catalunya fue la primera denominación autonómica con el fin de dar cobertura comercial a diferentes bodegas catalanas que producían vinos de gran calidad, pero que no podían formar parte de las demás denominaciones de origen. Gracias a ella, pudieron ampararse y conseguir el sello de calidad y confianza que proporciona la denominación.
Su zona de producción se extiende por el noreste de la Península Ibérica, limitando con Francia al Norte, Aragón al oeste y con la Comunitat Valenciana en el sur. Aunque el clima varía según el área de producción, globalmente predomina un clima mediterráneo con muchas horas de sol.
Utilizando las tecnologías más avanzadas, aunando su tradición milenaria y su espíritu innovador y creativo, la DO Catalunya elabora una amplia variedad de vinos de todas clases (blanco, tinto, rosado, de aguja, de licor, afrutados, semisecos, dulces) con el fin de mantener el reconocimiento de calidad de los vinos de Cataluña.