La Vinyeta Celler
No venían de familia de agricultores (sino de carniceros). Y tampoco tenían viñedos. Pero el viento de tramontana levanto a José y Marta a empezar en 2002 con una viña pequeña donde no había habido nunca cepas. Que es donde está la bodega actual.
Con los conocimientos de ingeniería agrónoma y la ayuda del campesino que se jubilaba y vendía el terreno, enseguida la afición se convirtió en vocación y oficio.
En 2006 ya contaban con 40 hectáreas plantadas, 19 variedades de raïm y el primer vino, que salió en la añada 2007. Lo que se convirtió en un total 150.000 botellas en 2011.
En 2009, ya son de las bodegas pioneras en producción integrada. Trabajando desde el inicio con un sistema de cultivo sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Con los difusores de feromonas en lugar de la utilización de insecticidas. La recuperación de la raza de gallinas del Empordà, de las que venden sus huevos directamente a la bodega y también a la carnicería de los padres (de donde quitan los productos de proximidad para el picnic). A las gallinas las alimentan de los uvas que salen del prensado. Y de la misma manera, tienen unas ovejas que se comen las hierbas que crecen alrededor de los viñedos, y de las que también hacen queso. Además, de los olivos que había en el terreno y que mantuvieron a petición de campesinos ya mayores del pueblo, hacen su propio aceite.
Es así como en poco tiempo, han ganado el Premio Nacional de Enoturismo de la Generalidad de Cataluña (2017) y fueron escogidos Mejor Bodega por la Asociación Catalana de Sumilleres, en 2018.
Toda historia empieza con un “Érase una vez (He aquí, en catalán)...”, sigue con un “Entonces (Entonces, en catalán)...” y si quieres tener un “Punto y aparte (Punto y aparte, en catalán)...”, es momento de que descubriera el desenlace de la historia y los vinos de José y Marta de la Bodega.
Comarca:
Características:
Denominación de origen:
DO Empordà
