(Eno)turismo Responsable

Según la OMT (Organización Mundial del Turismo), se define el turismo como el conjunto de actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en lugares distintos a su entorno habitual, por un período de tiempo consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, negocios y otros motivos.

Es uno de los transmisores de la imagen de un país, región, localidad. Y supone una gran fuente de ingresos para muchos de ellos. Genera alrededor de un 12% del PIB tanto en Cataluña como en España en su conjunto. Pero aunque los datos económicos sean positivos en general (a pesar de la situación actual con el 'cóvido'), también se ha demostrado que el turismo tiene impactos negativos sobre el medio ambiente, las poblaciones y su cultura. Y esto está haciendo replantear la forma de viajar y movernos.

Y aquí entra el Turismo Responsable. Que no es un tipo o modelo nuevo, sino que surge como reacción a un impacto negativo del mismo, en formato de movimiento y filosofía en favor de una acción turística basada en la sostenibilidad.

Este concepto puede parecernos relativamente nuevo, podemos pensar que es una corriente o una moda, pero ya en 2002, se celebró en Sudáfrica la Conferencia sobre Turismo Responsable en Destinos. De dónde resultó la Declaración de la Ciudad del Cabo, con el objetivo de hacer de los espacios sostenibles, un sitio mejor. Fueron un total de 280 delegados de 20 países (de África, Norteamérica, Sudamérica, Europa y Asia). Entre ellos, representantes de operadoras turísticas emisoras y receptoras, emprendedores y profesionales de la industria del turismo, parques nacionales, autoridades de conservación, autoridades turísticas y todas las esferas del Gobierno, ONGs, grupos hoteleros y otros agentes.

De esta declaración se desprenden unos principios fundamentales en materia de Responsabilidad Económica, Responsabilidad Social y Responsabilidad Ambiental. Teniendo en cuenta sobre todo a las poblaciones locales y sus beneficios económicos y mejora de su bienestar general. Que se contribuya a la conservación del patrimonio natural, cultural y la diversidad, para que se respeten entre turistas y anfitriones. Se ofrezcan experiencias a través de conexiones más significativas con la población de destino. Y se facilite el acceso a personas con movilidad reducida.

Cada vez hay más bodegas, empresas turísticas y destinos que trabajan para obtener la certificación Biosphere que otorga el Instituto de Turismo Responsable (ITR). Un organismo independiente creado en 1995 con el apoyo de la UNESCO. Y que vela por garantizar un equilibrio adecuado a largo plazo entre las dimensiones económica, sociocultural y medioambiental de un destino. Reportando beneficios significativos para la propia entidad, sociedad y medio ambiente.

¿Y por qué hablamos del Enoturismo Responsable en Avinturat?

El Enoturismo es un subsector que puede considerarse que ya es perteneciente a una modalidad con responsabilidad turística en sí. Se relaciona con las actividades que van ligadas a una zona vinícola. Y por Avinturat engloba una forma de visitar, impregnarse y descubrir un país (en este caso, Cataluña) y sus diferentes localidades, bodegas, personas, proyectos, naturaleza, paisaje, cultura y gastronomía que lo rodea, a través de sus vinos y viñedos.

A grandes rasgos, con Avinturat

  • Trabajamos para comercializar el Enoturismo de forma que se refleje la integridad natural, cultural y social del destino, y que se fomenten formas adecuadas del (eno)turismo.
  • Trabajamos para promover que se generen más puestos de trabajo especializados derivados del aumento de la demanda de visitas a las bodegas.
  • Trabajamos para apoyar a las pequeñas, medianas y micro bodegas para que ganen más visibilidad y sean sostenibles.
  • Facilitamos la información de las bodegas que ofrecen experiencias sociales inclusivas y que aseguran el acceso para todos. Y dónde se respete y se fomente la diversidad cultural y social.
  • Promovemos la desmasificación de las zonas urbanas.
  • Defendemos la conservación de este patrimonio natural y cultural que tenemos en Cataluña gracias ya través de los campesinos, agricultoras, enólogas, viñadores, viticultoras, vinicultores y otras personas que cuidan de la tierra, el viñedo y sus frutos en cada una de las fases del cultivo, producción y elaboración, en este caso de vinos.
  • Trabajamos para elegir unas actividades de bodegas que ofrecen experiencias a través de conexiones más significativas con las personas que trabajan en ella, y con la población local para que puedan empatizar y comprender mejor las peculiaridades culturales, sociales y ambientales de la localidad.

estamos comprometidos a ir dando pasos adelante en la continua mejora de este Enoturismo Responsable con el que trabajamos, al lado y de la mano de las bodegas, visitantes y enoturistas.

Te invitamos a navegar por la web y poder filtrar la búsqueda de las actividades a través del apartado 'Nuestras Experiencias' y elegir si quieres un tipo de visita más cultural, en viñedosgastronómicade aventura en la naturaleza, con el protagonista de la bodega, una actividad sensorial y/o taller.

Y por otra parte, a través de la página 'Cellers' puedes filtrar según si quieres visitar bodegas que sigan prácticas deagricultura ecológica y/o biodinámicaBodegas con accesibilidad, donde poder disfrutar de la visita y sus servicios independientemente de tus capacidades físicas. Bodegas involucradas en proyectos sociales con un desarrollo humano y ambiental dedicado a una función social. Además de los que tienen actividades para familias con niños, los que tienen restaurante y espacios para actividades para empresas.

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