Barcelona es un lugar donde es muy fácil poder encontrar cualquier cosa, pero lo difícil está en saber elegir los mejores planes y lugares. Por este motivo, exponemos 13 bodegas de vino en Barcelona que no puedes perderte si eres un enamorado del sector vitivinícola. Al mismo tiempo, veremos diferentes viñedos en Barcelona y algunos de los mejores vinos catalanes. Asimismo, conocerás más sobre diferentes lugares perfectos para realizar maridajes y catas de vinos.
1. Alella Vinícola
Nos encontramos con una historia llena de tradición, puesto que es una de las marcas de las cooperativas vitivinícolas pioneras del siglo XX en la comunidad autónoma de Cataluña. En esta bodega se producía el vino blanco que los señores de Barcelona consumían desde 1906.
Alella Vinícola es muy importante en Alella, dado que es parte de su patrimonio histórico y sentimental. El vino que hacían ha sido reconocido internacionalmente y exportado a nivel mundial. Hablamos de una bodega modernista diseñada por un aprendiz de Antoni Gaudí. Una de las ventajas de su ubicación son los 20km que le separan de la ciudad de Barcelona.
La familia Garcia adquirió la bodega en 1998 para marcar un punto y seguido en la historia de la Cooperativa. De este modo, recuperaron viñedos y vinificaciones olvidadas, por lo que devolvieron al pueblo los vinos dulces y generosos. Asimismo, ayudaron al avance de innovación e investigación de la bodega, lo que dio como resultado unas instalaciones muy modernizadas que mantenía, obviamente, la estructura y su especial esencia. Y así pudieron combatir de la mejor manera las plagas y enfermedades del viñedo.
Por la mayoría de los territorios de la comarca del Maresme encontramos unas fabulosas vistas al mar mediterráneo y la ciudad de Barcelona. Entre las tierras de Denominación de Origen como Alella, El Masnou, Teià y Tiana, encontramos terrenos arenosos, la Pansa Blanca y tanto Garnacha blanca como tinta.
2. Sima del Garraf
Lo curioso de esta bodega viene precedida por su nombre, “sima”. Esto viene dado porque está situada en el Parque Natural del Garraf, donde podemos encontrar “simas”, cavidades naturales que predominan por su verticalidad y, a veces, su gran inclinación. Esta palabra catalana tiene muchos sinónimos para referirse a una sima, por ejemplo: bofia, caña, caricao, agujero, grallera, bavorell, etc.
El proyecto delSima del Garraf surgió por la inquietud de dos farmacéuticos que elaboraban vinos en un garaje y decidieron estudiar enología y llevarla a cabo. Al no ponerse límites no se encuentran en ninguna Denominación de Origen, además lo que hacen son ediciones limitadas.
En lo que más destacan sus productos es el estilo de creación, puesto que no se rigen por nada y se basa en el free style.
3. Avgvstvs Forvm
En este caso, nos encontramos en "El Vendrell", la comarca del Baix Penedès para conocer Avgvstvs Forvm. Estos viñedos se plantaron en 1982 a unos 3 km del mar. Más tarde, en los 90, cobró vida la bodega gracias a los magníficos resultados que consiguieron en las primeras microvinificaciones.
Con orgullo, podemos decir que es un lugar histórico, puesto que en medio de los viñedos antiguamente se situaba lo que había sido la Vía Augusta, es decir, ese camino que conectaba Roma con las ciudades más destacadas del Mediterráneo.
Gracias a sus mejores uvas logran no estancarse en los vinos, dado que también elaboran vinagres agridulces. En esta bodega pequeña y familiar se empezó a poner en marcha por consumo propio. A medida que fue pasando el tiempo logró reconocimiento a partir de diferentes chefs de todo el mundo.
4. Parés Baltà
Seguidamente, dentro de las bodegas de vino en Barcelona, te contamos la historia de Parés Baltà, ya que es sorprendente debido a que la bodega cuenta con más de 200 años de antigüedad junto a una masía original que todavía persiste desde 1790. Todo el complejo fue curiosamente construido en tres fases, la sala de barricas, una bodega anexada y la Cava.
Lo que más destaca de estos viñedos es la biodinámica, dado que actualmente son pioneras por la agricultura ecológica que se implementó hace más de 40 años. Hay que decir que se nota cómo saben que en el viñedo es donde ya encontramos la calidad del vino. Vemos que es una bodega en la que el papel de la mujer se mantiene muy presente, y se expone en cada botella un cuidado y esencia muy especial.
5. Sumarroca
En las bodegas Sumarroca se nos presenta una serie de adjetivos dignos de enumerar. Hablamos tanto de tradición vitivinícola como innovación, dado que se da un equilibrio gracias a la pasión y emoción que se da en el trabajo en los viñedos.
Nos situamos en la comarca de Alt Penedès, donde se pretende dar un producto de alta calidad a través de carácter y personalidad. Se nos presenta un gran equipo de profesionales que, ante todo, quiere preservar una viticultura responsable y ecológica que fomenta la biodiversidad y la biodinámica. De este modo, fue cómo se convirtieron en los pioneros de la zona en tratar, de forma natural, la carcoma de la planta.
6. Mas Rodó
Mas Rodó, es un proyecto que empezó en 2005 por una familia y que logró salir al mercado en 2010. Lo más importante para ellos es conservar la pasión y la ilusión por el vino.
Sus productos destacan por su materia prima, detalles y trabajo que consiste en una buena utilización del conocimiento y la técnica. Y todo esto se encuentra en una altura e sitios únicos, a unos 450 y 700 metros de altitud. Y al estar en una zona interior montañosa sus vinos se llenan de personalidad.
Referente al espacio, cabe decir que gracias al terreno ya la construcción siguiendo el respeto al medioambiente, impulsan un sistema ecológico con el que se marcan las líneas de trabajo desde un inicio, y que se ven trasladadas a su producto tan especial con una acidez única. En su entorno, los espacios que rodean a los viñedos son muy especiales, dado que son 30 hectáreas que se encuentran en medio del bosque perfectamente preparadas para un paseo o un tour. Perfecto por si quieres realizar una visita por bodegas de Barcelona.
7. Eudald Massana
En la comarca del Alt Penedès encontramos la historia de nueve generaciones dedicadas al vino y una masía con más de 300 años de antigüedad, bajo el nombre de Eudald Massana. Dentro de ese recinto hay mucha historia sentimental. Por esta razón, vemos reflejado el compromiso y el esfuerzo constante en cada producto que ingerimos.
En este espacio de 30 hectáreas nos encontramos entre viñedo, cereal y bosque, con métodos tradicionales, identidad y perseverancia. Se presenta una agricultura que, gracias a la innovación, el trabajo y la armonía, se caracteriza especialmente por ser ecológica y biodinámica. Todo esto es gracias al respeto y pasión que se da en estos viñedos cerca de Barcelona, entre Subirats y Avinyonet.
Para cuidar del ecosistema que le rodea y conservar un equilibrio, los Massana, tratan de forma personalizada cada variedad de uva teniendo en cuenta sus necesidades. Para ello, disponen de una finca con microclimas, que mide de cada metro cuadrado se convierta en un mundo diferente.
8. Cuscó Berga
Nos volvemos a situar en el Alt Penedès, en Grunyoles de Avinyonet del Penedès con la familia Cuscó Berga. La historia vitivinícola y el consumo del vino del sitio se remonta a la época de los fenicios. Eso sí, la bodega más nueva fue construida en 1985.
La finalidad de esta última bodega fue, a grandes rasgos, una modernización que no deja atrás esta tradición que han ido conservando y ha hecho que todo esto llegara tan lejos. Además de calidad también encontramos otras cualidades que tiene esta bodega, en concreto, las espectaculares vistas que dejan apreciar de forma única el Parque Natural del “Masís del Garraf”.
9. Can Batlle House
En este caso, descubrimos que Can Batlle House es todo un gran proyecto que empezó gracias a la magia del amor. Helena vino de Barcelona al Alt Penedès, donde estaba Ignasi, y se quedaron completamente encantados con las tierras de la familia de él.
La vida de nuestros dos protagonistas dio un giro radical que hizo que acabaran gestionando la finca familiar tanto para hacer vino como para recibir a enoturistas. Helena había estado trabajando en tareas de administración y atención al público, pero los viñedos hicieron que cambiara para así dedicarse totalmente a la tierra.
De este modo, presenciamos un ambiente totalmente inundado de generosidad, alegría y energía que nunca acaba. Se nota cómo la pasión de Helena por los viñedos es tan fuerte que se ve reflejado en los resultados de todo el trabajo que se lleva a cabo.
10. Artcava
Artcava es algo más que un proyecto, es un secreto que no mucha gente conoce. Además, se encuentra a tan sólo 40 minutos en coche de la ciudad de Barcelona. Gracias a la agrupación de tres socios se logra recuperar y montar la bodega de los padres de uno de ellos.
Actualmente, se elaboran unas 18.000 botellas cada año de cavas. Este producto se produce totalmente de forma artesanal, es más, si alguien quiere consumir uno de sus productos deberá espabilarse para comprarlo en la misma bodega, ya que no hay otra forma de adquirirlo. Y si todavía quieres un cava más único, tendrás que realizar la actividad de elaborar tu propio cava.
11. Carol Vallès
En Carol Vallès encontramos la vivienda de una pareja que adquirió la antigua masía familiar que sus abuelos habían conseguido hace ya más de 100 años. Aquí, en Can Parellada, encontramos una bodega fundada en 1996.
Actualmente, se encuentra en manos de la segunda generación, que siempre se ha presentado con mucha pasión y trabajo por lo que se hace. En este caso, siempre se tiene en cuenta preservar la historia, dado que ésta ha optado por tener un gran compromiso con la tierra y su sostenibilidad, por eso te invitamos a una visita o tour por las bodegas de Barcelona.
12. Mas de la Sala
En esta ocasión viajaremos hasta la comarca del Bages para encontrar el Masía de la Sala. Nos situaremos en el medio de Geoparque Mundial Unesco de la Cataluña Central, dado que es donde situamos el origen de esta finca familiar.
Lo que más se da es un respeto hacia todo lo relacionado con la tierra en la que se sitúan en concreto, tanto la cultura como las tradiciones que puedes encontrar en el Bages. Este territorio tiene mucha historia, ya que ha conseguido pasar y superar a la filoxera al igual que el abandono de los viñedos para sembrar cereales debido a la industrialización.
Gracias al impulso que obtuvo en 1994 podemos contemplar el gran cambio que actualmente todavía se conserva. Además, nunca ha perdido su intención de proteger el medio ambiente, así como la igualdad entre personas de diferente género, origen y capacidades.
13. Cavas Artium
En este caso es importante reservar un espacio para hablar sobre la Bodega Cooperativa de Artés (Cavas Artium), ya que formó parte de un movimiento de cooperativas de consumo y sindicatos agrarios entre el siglo XIX y el XX. Además, fue la primera cooperativa en todo el Estado Español que en 1949 empezó a hacer cavas.
Esta bodega tiene una historia que ha ido desarrollándose a lo largo de los años hasta el día de hoy. Por eso, gracias a la tradición vitivinícola que se ha ido conservando su personalidad nunca se ha perdido.